Maillot ciclista solidario inspirado en el proyecto Bicicletas para la Educación que desarrolla en Senegal Bicicletas Sin Fronteras. La recaudación íntegra será donada al proyecto para ayudar en la construcción de una fábrica de bicicletas en Palmarín.
HISTORIA DE UN MAILLOT#VIAJESCONALMA
Romà e Inès, del equipo de Bicicletas sin Fronteras, llegaron a Senegal por primera vez en febrero de 2015.
Allí, en la zona de Palmarin, conocieron a tres niños que cambiarían marcarían el rumbo de su s vidas  proyecto:
Jean Pierre, Félix y Omar
Estos tres jóvenes acompañaron a Romà e Inés durante sus primeros días en el pueblo y les ayudaron a entender y descifrar todo lo que les resultaba nuevo y desconocido.
Y así, entre el ir y venir de montones de chicos que se sumaron a esos tres primeros, los intensos atardeceres rojizos y el vaivén de las pirogas de colores ancladas en la playa, Romà e Inés se enamoraron de Senegal. decidieron que ese era un buen lugar para trabajar con las bicicletas.
Aquel ‘flechazo’ sería el germen de Bicicletas sin Fronteras para la Educación.
"Veíamos cómo los niños tenían que andar hasta doce kilómetros en chancletas cada mañana para llegar a la escuela. Y otros doce para volver a casa. Así que, aquella primera vez, nos fuimos de Palmarin con la promesa de que volveríamos con bicicletas suficientes para todos los alumnos".Inés Carrillo
Un año más tarde, ya había 200 bicis en Palmarin.
Hoy, el proyecto _Bicicletas para la Educación_ de Bicicletas Sin Fronteras está implantado en tres institutos de la región y son cientos los chavales que pueden llegar en bici a la escuela.
El proyecto sigue creciendo y dando cada vez más empleo en las labores de reparación, fabricación, traslado e inventario de bicicletas.